Imagina caminar por las animadas calles de Buenos Aires, disfrutando del bullicio de la ciudad. Los cafés y restaurantes han extendido sus dominios a las veredas, creando una atmósfera vibrante. Pero detrás de esta escena encantadora, se esconde un peligro latente. Como profesional habilitado para elaborar Sistemas de Autoprotección, me he topado con un problema inusual que revela serias lagunas en la normativa y la falta coordinación entre las distintas áreas del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA).
Un análisis reciente mostró cómo el uso del espacio público por parte de un local gastronómico colindante afectaba la evacuación de un establecimiento con capacidad para más de 1000 personas, reduciendo el ancho de la vereda de 8,45 metros a casi 2 metros. Esto plantea serias dudas sobre la eficacia de una evacuación en caso de emergencia.
La Normativa Vigente y sus Deficiencias
Resolución Conjunta N°1-SECACGC/22
Aquí comienza nuestra tragicomedia normativa. La Resolución Conjunta N°1-SECACGC/22 regula el uso del espacio público para áreas gastronómicas en veredas, calzadas y otros espacios públicos, pero no contempla el impacto que estas instalaciones pueden tener sobre la evacuación de los establecimientos colindantes. Veamos los principales puntos de la Resolución:
Permisos de Uso: Los locales gastronómicos deben tramitar un permiso para usar el espacio público, lo cual incluye la instalación de mesas, sillas y otros elementos.
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